uuuuuuuuuuuu, ya casi había perdido tus señas; no recordaba ni siquiera este sitio; pero no te niego ninguna de mis antiguas palabras. Recuerdo, eso sí, lamentos míos que decían: Cuánta Falta de Tino la Mía, P ens arte a Fines y no a Inicios. Y a pasó; ya no te sé más MS. Única hubieres sido si el tiempo y mi distraído ego se hubieran detenido.