I. PRESENTACIÓN Durante el primer trimestre de este año ADEX informó que las exportaciones de nuestra bebida nacional, id est el pisco, registraron a Francia como el mayor importador en este lapso de tiempo. La nación gala no recibía ni un litro de pisco años atrás; por esto, los informes que llegaban sobre esta noticia resaltaban la veloz aceptación que iba teniendo el licor entre los franceses. Luego el panorama se estabilizó y Francia descendió algunos niveles; no obstante, su consumo sigue generando pareceres aprobatorios entre estos miembros de la Unión Europea, catadores casi naturales. La exportación del pisco (no solo a Francia) nos parece una misión, digamos, patriótica: con ella, damos a conocer parte de nuestra ascendente cultura gastronómica y, sobre todo, para robarle –mejor: recuperar- el mercado y nombre que los chilenos se irrogan con un aguardiente notoriamente inferior a nuestra bebida. ...